Cuando mi padre Juan Morales Rojas falleció se le puso una calle en un rincón olvidado de Córdoba ,junto a Carrefur sierra. Mi hermano Alvaro y yo, prometimos a Miguel que nos encargaríamos de pedir firmas en Córdoba para que él pudiera pasear por su calle.La Asociación que entonces yo tenía el honor de presidir CECE, Cofederación Española de Centros de Enseñanza (privados) se volco en la petición y alcanzamos varios miles de ellas, pués tambien se nos unió a la petición la Federación de Peñas cordobesa.Fué una gran alegría ver a Miguel tomar café en ese bar de la esquina de su calle y poder recitar un poema el día de su inauguración, como acabo de ver en una de las fotos expuestas.Con un saludo cariñoso a Carmina,Marbel y sus nietos Juan Carlos Morales Rodriguez